10/11/11

¿Cómo prevenir la trampa de la Exclusión Social en niños?

Una diferencia de esta trampa vital, es que suele desarrollarse cuando interactuamos con otros niños, en lugar de solo con nuestros padres o familiares cercanos.  Si pueden recordar sus épocas de la escuela, recordarán cómo los niños se maltratan entre si, o cómo suelen escoger a un niño en particular para hacer su vida más difícil.

Las personas que tienen esta trampa vital, muy probablemente vivieron situaciones muy difíciles durante el colegio, tal vez no tuvieron muchos amigos, o los demás niños los molestaban por alguna característica particular o por algún problema, por ejemplo ser gorditos, por tartamudear, etc

Esta trampa también puede desarrollarse si tu familia es diferente, si viviste una mudanza a un lugar diferente, con otras costumbres, es probable que te hayas sentido excluido y solo, lo que puede haber generado esta trampa en ti.

Otra forma de desarrollar esta trampa, es cuando de niños no logramos desarrollar intereses particulares, si de niños siempre hacemos lo que nos piden y nunca definimos nuestras propias preferencias, de adultos será mucho más difícil hacerlo, limitando de forma muy significativa cómo nos relacionamos con otras personas.

Para evitar que los niños desarrollen esta trampa es importante intervenir no solo en casa, sino también en el colegio, ahora el bullying es cada vez más conocido, y es un causante muy importante de esta trampa.  Es importante intervenir en los colegios trabajando con los niños los tres grupos que intervienen en el bullying (abusadores, victimas y observadores) es necesario erradicar este problema de las aulas. 
También podemos ayudar a los niños que no saben relacionarse con talleres de habilidades sociales, para algunos niños es más difícil establecer relaciones y un taller de habilidades sociales les ayudará mucho a vencer esa barrera.

También es importante que motivemos a los niños a realizar actividades fuera del colegio, busquemos una actividad que el niño disfrute y permitámosle que la desarrolle, si le interesa el fútbol meterlo a un equipo o si le interesa la pintura a clases, etc.  De esta manera el niño conocerá a más niños con las mismas afinidades y establecer relaciones con ellos será mucho más fácil.

3/11/11

La Trampa Vital de la Exclusión Social

Hasta ahora hemos visto que las trampas vitales se desarrollan en una edad temprana, generalmente hasta los 8 años de edad, y que se suelen desarrollar por problemas o conflictos dentro del hogar, usualmente relacionado con nuestros padres.  Sin embargo, la trampa de la exclusión social se encuentra más relacionada con las experiencias que vivimos durante el colegio, con los amigos o compañeros.

Las personas que presentan esta trampa vital tienen sentimientos de aislamiento, soledad, la idea de que son diferentes al resto y que por eso están solos.  Las personas llegan a sentir y pensar de esta manera porque de niños se sentían excluidos o no tenían muchos amigos, tal vez tenían alguna característica que los diferenciaba del resto que hizo que no se relacionen; y cuando las personas son adultas, al haber vivido "excluidos" tanto tiempo deciden ellos mismos apartarse, evitan formar relaciones para no sentirse excluidos.

Esta trampa vital, así como las demás, tienen una forma de auto alimentarse, sin darnos cuenta al tener una trampa vital generamos lo que queremos evitar, en el caso de la trampa vital de la exclusión social, al querer evitar sentirnos excluidos del resto nos aislamos de los demás, lo que refuerza o alimenta nuestra creencia de que siempre vamos a estar solos.

En algunos casos esta trampa vital no se muestra tan claramente, es fácil distinguir a una persona que se aísla, pero no es muy fácil darnos cuenta si las relaciones sociales les causa mucha ansiedad o incomodidad a otro.  Si se tiene esta trampa vital es importante darse cuenta de los aspectos positivos que tiene cada uno, así como darnos cuenta de que todos somos diferentes y que cada uno tiene sus propios temores y que es importante aceptarnos por como somos, ya que si no nos aceptamos, respetamos y queremos a nosotros mismos, es difícil que otro nos acepte, respete o quiera.