13/10/11

¿Cómo prevenir la trampa de la Privación Emocional en los niños?

Las personas que tienen esta trampa vital, suelen haber tenido padre fríos y poco cariñosos, los padres no pasaban tiempo con ellos, no les demostraban suficiente cariño ni atención.  Al tener padres que son fríos y distantes; esta persona de niño no se siente especial ni importante, siente que no es querido ni valorado, algo que lo lleva a todas sus futuras relaciones.

Otro origen de esta trampa es cuando los padres no se conectan con sus hijos, cuando no logran desarrollar un vínculo de confianza, por lo que además no tienen la habilidad de calmar al niño cuando éste está temeroso o preocupado, lo que genera que cuando los niños crezcan es que no saben tranquilizarse por sí mismos, ni saben aceptar la acción tranquilizadora de los demás, porque no están acostumbrados a eso.
Además, esta trampa también se presenta cuando los padres no guían ni aconsejan a sus hijos, lo que hace que los niños se sientan poco importantes y desorientados, sintiendo también que no tienen nadie del cual depender, generando en ellos una sensación muy grande de soledad.

Actualmente las familias ya no pasan tiempo juntos, los padres llegan cansados, con otras preocupaciones y queriendo descansar y relajarse, sin tener en cuenta que sus hijos desean pasar tiempo con ellos, ya que lo que más quiere un niño es la atención de los padres.  Mucho padres creen que pueden compensar el hecho de no pasar el tiempo con sus hijos comprándoles cosas.  Pero esta trampa vital no se evitan estando físicamente con los hijos, hay familias que pasan mucho tiempo juntos pero que realmente no se comunican, pueden pasar 20 horas mirándose, pero no se esfuerzan en desarrollar un vínculo de cariño y confianza.  Si hay algún padre leyendo esto, pregúntense, ¿cuándo fue la última vez que se tomó el tiempo de sentarse en el suelo a jugar con su hijo?, ¿cuándo fue la última vez que hablaron sobre lo que sienten, sin juzgar, renegar ni criticar, solo escuchar?  Creo que la respuesta de muchos va a ser "hace tiempo".

Para evitar que los niños desarrollen esta trampa vital, es necesario pasar tiempo con ellos, con 15 minutos de "tiempo especial" con el niño, donde escuchen al niño y se dejen guiar por lo que el niño quiera hacer o jugar; en ese tiempo especial no lo critiquen ni juzguen, solo escuchen y si el niño lo pide aconséjenlo.  Es importante también demostrarle al niño que lo quieren, abranzenlo, díganle lo importante que es él para ustedes y díganle cuanto lo quieren.

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