3/7/11

Comenzando

Desde que soy niña me han encantado los columpios, balancearme en ellos siempre me ha dado la sensación de libertad y tranquilidad, y porque no felicidad; no soy de las personas que hacen deportes extremos, así que no les puedo decir como me sentiría en ellos.
Pero esa sensación de libertad y felicidad no es muy fácil de encontrar.  Desde que somos muy pequeños nos crean máscaras, ya sea por las cosas que vemos en el mundo o por cómo nos tratan las personas, aunque las máscaras más difíciles de quitarnos (muy difícil porque no sabemos que las llevamos puestas) son las que nos son puestas por nuestras familias, no es que nuestras familias sean malas y nos hayan querido imponer algo, es solo que ellos también llevan sus propias máscaras y no se dan cuenta lo que están repitiendo.
Y estas máscaras van creciendo, formadas de creencias, ideas, temores y mil cosas que piensan las personas. Imagínense como crecen, imagínense a su abuelo y todas la ideas, reglas, creencias y temores que sus papás les dijeron e impusieron, ahora imagínense como sus abuelos hicieron lo mismo con sus hijos (oseas sus padres), repitiendo la larga lista de creencias, ideas y temores, pero que además sus abuelos les aumentaron los propios, entonces sus papás tienen máscaras más grandes que las de sus abuelos, ahora piensen en cómo se formaron sus máscaras, que ya tienen aumentadas las creencias, ideas y temores de sus padres sumadas.
He creado este blog para que entendamos un poco más sobre estas máscaras, o también se les podrían llamar libretos, que nos fueron dados y que nosotros sin darnos cuenta lo seguimos; y para que poco a poco podamos destruirlas y sentir realmente la libertad, tranquilidad y felicidad que deberíamos sentir cada día de nuestras vidas como seres libres.

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